Ágoraa diario la arena política

realidad en blanco y negro...

Maximiliano Cladakis-Edgardo Bergna editores. Organo de opinión política de Atenea Buenos Aires. Radio Atenea y Agora Buenos Aires

Escriben: Leandro Pena Voogt-

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lunes, 13 de febrero de 2017

Contra la xenofobia y la discriminación

opinión. Agora...a diario 12/02/2017


lunes, 6 de febrero de 2017

domingo, 29 de enero de 2017

Xenofobia y estigmatización, aire de época

opinión. Agora...a diario 29/01/2017



Maximiliano Cladakis

   Existen los aires de época. Se trata de la generalización de ideas, o sistemas de ideas, que se instituyen en amplias capas de la población, siendo aceptadas y asimiladas sin un acto previo de reflexión. El aire de época podría definirse como el sentido común de un momento histórico determinado: “verdades” que no se discuten pero que se sienten y viven. La vivencia de esas “verdades” se osifica en un dogma existencial que no acepta contrargumentaciones.  Frente a una argumentación contraria, la respuesta es la ira, la fuerza, la violencia.

   En nuestro país ha habido un cambio de época. La llegada al Gobierno de la derecha, tras doce años de gobiernos nacional-populares, puede ser pensada como el momento de cristalización de ese cambio. Raúl Zaffaroni habla de un cambio de régimen. Quien escribe coincide plenamente con el jurista, aunque cree que, quizá, sea más adecuado hablar de “cambio de sistema”.  Hablar de “sistema” es hablar de una articulación totalizadora de las distintas manifestaciones de la vida social donde se involucra lo económico con lo político, lo moral con lo cultural.

   Dentro de ese nuevo sistema, la emergencia de la xenofobia y de la estigmatización son elementos que emergen como partes elementales del sentido común dominante. La derecha vuelve a hablar sin tapujos y lo que hasta hace poco más de doce meses algunos sólo se atrevían a susurrar en voz baja, hoy lo gritan sin resquemor. Los inmigrantes de los países limítrofes y los adolescentes pobres del conurbano bonaerense han sido transformados en el principal objeto de odio: el Mal, pues, habita en ellos.

   Ambas figuras operan como chivos expiatorios. Los medios masivos de comunicación y los funcionarios que hoy ocupan el Poder Ejecutivo de la Nación, seguidos por muchos integrantes del Poder Legislativo, las han instaurado como responsables de los males que asolan el país (además, obviamente, del populismo). La imposición del debate acerca de la mal llamada baja de imputabilidad y las discusiones en torno a las políticas migratorias (cabe recordar que, hace unos años, el actual Presidente habló de “inmigración descontrolada), son pruebas patentes de los dicho.

   Lamentablemente, varios sectores que no forman parte del bloque dominante, asimilan como propias dichas ideas convirtiéndose en encarnación de la xenofobia y de un clasismo que no representa a su propia clase. Se distrae la atención, se canalizan las frustraciones individuales, se  habla con una voz impuesta desde fuera, se hace propio lo impropio. Se trata de una lógica perversa en la que el dominado se vuelve siervo del dominador, e, incluso, donde puede convertirse en el verdugo, en el asesino que el poder real desea, y, sino, al menos en su cómplice. Los linchamientos, los asesinatos en nombre de una falsa “legítima defensa”, el beneplácito que reciben estos homicidios deben ser pensados a partir de esta lógica.

   Sin embargo, no se trata de un fenómeno únicamente argentino. En la principal potencia mundial se ha elegido a un multimillonario como Presidente de la Nación para salir de una crisis económica que atraviesa al mundo desde el 2008. Se lo ha elegido por un discurso xenófobo y racista que instituye el Mal en los rostros de mexicanos y demás extranjeros, supuestos causantes de la creciente desocupación estadounidense. Siendo en verdad la clase a la que pertenece el presidente electo la verdadera responsable de una crisis que, muy probablemente, no se resuelva hasta dentro de muchos años. Si es que, alguna vez, lo hace.



jueves, 26 de enero de 2017

Macri y el Agente 86

opinión. Agora...a diario 26/01/2017


lunes, 23 de enero de 2017

Ronda de muñecas

opinión. Agora...a 23/01/2017

Leandro Pena



Ayer fui a ver la presentación de un libro. El lugar era cálido y un tanto oscuro como a mí me gusta. Había también allí música tranquila. Me senté y abrí el índice del libro que finalmente se daría a conocer todos los lectores. Uno de los títulos que marcaba el listado era La ronda. Mientras los autores hacían la sinopsis del texto me acordé de la pequeña ronda que duerme en mi frente desde hace tiempo. Son ideas vestidas de muñecas. Las puedo identificar bien: son mujeres jóvenes, tienen rostros pálidos, cabellos largos y negros y túnicas blancas. Ellas giran cada tanto en punta de pies en mi frente. La ronda es lenta. O para un lado o para el otro. Mi deseo es que se suelten y salgan, sean libres. Vuelen como mariposas y naden como peces. Sin embargo, no logro que desaparezcan cada tanto regresan. Suelen aparecer evocando momentos álgidos.

En la imagen de la tapa del libro hay cinco mamuschkas. Una mamuschka es una muñeca en cuya interior hay otras y suelen ser impares y se encastran unas con otras. Son muñecas que no hacen ronda sino que esconden otras de modo sucesivo hasta que la última, no esconde nada. Sin embargo, estaba colorida y sonriente como las otras. De pequeño me decían que una mujer la tenía que tener en su mesa de luz como pedido de fecundidad En la portada del texto se ve a las mamuschkas separadas y una a media separar con otra adentro que asoma. En el piso, donde están apoyadas, hay como una capa gelatinosa y amarilla. Bien podía ser un caramelo potente y dulce. O una cápsula blanda, gelatinosa y partida de Ibuprofeno seiscientos mg.

Siento que, las muñecas de la ronda, han sido guardadas en el placard de mi mente desde mi niñez. Ellas han sido el producto de los avatares de una casa, donde la violencia y el incordio eran el oxígeno y el polvo que las habitaba. Grises han sido sus colores. Al recordarlas me brotan unas lágrimas que no se animan a salir de mis ojos y siento en mi pecho una extraña liberación.

Van pasando los años y cuando llega la Navidad siempre tengo el recuerdo de un famoso carrousell que en la casa de mi madre repetía una música monótona y unas muñecas aparentemente jóvenes y vestidas de colores rojo, amarillo, azul, verde y negro se movían en forma de ronda al compás de la música tradicional de las fiestas. La Navidad era, en mi niñez, como esas muñecas que siempre sonreían mientras miraban fijo. Había que sacarlas dogmáticamente una vez al año para encenderlas y que pregonaran la alegría de un arbolito verde y colorido de Navidad comprado en un bazar de Barrio Norte cuya estrella gris y lentejuelas espejadas reemplazaban el pico. La estrella, comentaban en mi casa, era muy importante porque era el signo de la esperanza. Todo parecía tan feliz y colorido que hasta podía pensar que nacía de nuevo y que las rupturas más profundas eran tocadas por estas muñecas y los reflejos de las lucecitas navideñas que se encendían y apagaban al sonido del ding dong dang, ding dong dang, vamos a cantar que este día hay que festejar susurraba la melodía instrumental que acompañaba el centelleo multicolor.

¡Feliz Navidad, nació el salvador! Se escuchaba en las reuniones familiares apenas avisaban que eran las doce. Allí las muñecas en ronda repetían la música del carrousell que solí aturdirme cada vez que nos reuníamos en nochebuena. Tan mágico se volvía todo como los fuegos artificiales que de niño me gustaba tirar en la casa de mi abuela. Claro que, pasada la media hora del veinticinco, el cielo se volvía oscuro de repente. Solo podía ver algunas estrellas que aún hoy titilan.

Recuerdo que mi maestra de primer grado se llamaba Graciela. Ella venía con un guardapolvo azul a tono con el color de sus ojos. Sus zapatos negros cerrados lucían siempre impecables. Las uñas estaban pintadas de rojo y sus labios lucían un rouge sobrio pero bien marcado. Era de tez blanca y unos cabellos lleno de rulos formaban un rodete. Las mujeres que daban clase, hacia fines de los setenta, debían tener el cabello recogido.

El timbre de la formación tocaba a la una de la tarde. Graciela siempre con su dedo índice señalaba el lugar donde debíamos formar haciendo fila desde los mas bajos hacia los mas altos. Graciela repetía diariamente: “Alumnos: a dos baldosas de distancia” Nosotros mirábamos el mosaico que era de un rombo rojo con fondo gris en el amplio patio del colegio donde se hacíamos la formación. Luego decía: “Tomen distancia del hombro de su compañero para calcular bien”. Al llegar al aula, Graciela estaba parada afuera del recinto y señalaba con su índice que fila entraba primero. Si algún alumno se apuraba a entrar o salteaba la columna armada, la fila salía y volvía a ingresar.

Al salir del Colegio, a veces, cruzaba de la mano con mi madre la plaza Colón. Íbamos a su trabajo a buscar algunas curaciones que ella debía hacer a los pacientes cuando terminaba su labor. Entrábamos por el pasillo largo del sanatorio y al final había un pequeño dibujo circular de una mujer delgada y de nariz perfecta y cuyo dedo índice formaba una cruz con sus labios finos y delgados. Debajo de su imagen estaba escrito en imprenta negra. “El silencio es salud

Los martes y los viernes viajo al barrio de Núñez a compartir unas horas de clases con los estudiantes del secundario. Salgo temprano porque siete y cuarenta y cinco empezamos. Al bajar del quince en Crisólogo Larralde y Libertador, unas figuras esbeltas con cola de caballo y calzas negras ajustadas se encuentran haciendo cinta en un gimnasio. Las veo porque el vidrio es lo que separa la vereda de los aparatos donde ellas se encuentran.

Este invierno ví una sola mujer. La observo y parece un maniquí que mueve sus piernas en la cinta. Sus movimientos son mecánicos y permanentes. Su mirada rígida a un punto ciego está firme. Su cuerpo estaba erguido y su transpiración brotaba de su tez. Me detuve para mirar lo extraño que era un cuerpo humano impávido sudoroso pero que no pestañaba solo se movía. Me preguntaba en ese momento si realmente ella estaba respirando. Seguí caminando y por un instante la sombra de una de mis muñecas apareció en mi frente.

Ayer comenzó el verano. Es la madrugada del domingo. Faltan unos días para la noche buena. Tengo el presentimiento que esa mujer, sigue allí el balancín del movimiento de la cinta del gimnasio, mientras ve, por los vidrios del club, los autos que pasan por la avenida Libertador a la altura del Barrio de Núñez.

No he podido lidiar definitivamente con esa cuestión. Llevo muchos años preguntándome sobre el origen de las muñecas y resulta tan fácil responderlo como difícil deshacerme de ellas. Solo puedo escribir y convertirlas en palabras.

Durante los años posteriores a mi separación conocí a varias mujeres. Por unas u otras razones el tono de voz, su rostro, su pelo, su olor, su mirada me recordaba algunas de las muñecas de la ronda. Me di cuenta de que me habían enseñado, desde pequeño, que la mujer era como una de esas muñecas y que había que encontrar. Mujer fecunda y prolífera amamantando y limpiándole la baba al niño que termina de mamar la teta transpirada de la acalorada succión. Mujer arbolito de navidad, siempre alegre, brillante y sonriente. Mujer educadora y formadora de hábitos; siempre formal. Mujer esbelta con pechos bien marcados con redondeles curvilíneos, bien alimentada con vegetales sanos y yogurt cero por ciento en grasa para estirar la piel en el “gym” quedando todo perfecto.

Muñecas paradigmas, muñecas que rondan, muñecas que vuelan, muñecas que se van, muñecas que se esfuman. Como los pájaros de un bosque que se termina de quemar.

He vivido tanto tiempo con esas mujeres-muñecas dentro mío que cuando salen me da miedo de que no vuelvan nunca más. Creo que más allá de todo ése, ése es mi deseo.





viernes, 13 de enero de 2017

miércoles, 11 de enero de 2017

No-mirados y no-miradores

opinión. Agora...a diario 11/01/2017



Astrid Rosato


Existen aquellos que nunca son mirados. Su lugar en el mundo parece ser el equivalente a la mirada escapada, el esquivamiento , la falta de sostenimiento de mirada en sus ojos..


Es paradójico ya que la física presenta que ¨dos objetos no pueden ocupar el mismo lugar¨. Sin embargo existen personas que no solo ocupan un lugar de no mirada ( generando que en su lugar se acumulen varios objetos) sino además ocupan el lugar de la inexistencia para la sociedad. 

¿ A qué me refiero con que ocupan un lugar de varios objetos? , bueno, realmente el esfuerzo que realiza la clase que reproduce la hegemonía por no mirarlos tiene relación directa con su lugar en el campo social, esa posición que es terriblemente dispuesta por condiciones materiales que todos como conjunto de seres abalamos y permitimos. El lugar que ocupan los ¨no mirados¨ es el que llena el hambre, la desesperación , la oscuridad, el desamparo , la violencia… ( y podría seguir).

Los ¨no mirados¨ van por la vida caminando entre nosotros ( no, no son estáticos. No se quedan quietos muy a pesar de los deseos que sostiene la hegemonía), muchas veces tropezamos entre todos ( oprimidos y opresores tropiezan, a veces de forma literal) pero no hay mirada, no hay posibilidad de mirar a ¨los no mirados¨ , al menos eso quiere/ piensa las clases opresoras y hegemónicas. 

¨Los no mirados¨ hablan, escuchan, piensan, reflexionan , sueñan y muchos de ellos ocupan bancos. Bancos en las plazas, blancos en el tren… bancos en la escuela … 

¿ Qué pasa cuando esos bancos quedan vacíos? Acaso nos preguntamos donde están los ¨no mirados¨ ¿. Nos cuestionamos cuando dejan de sentarse en la escuela , se esfuman de repente, dejando un pequeño recuerdo tras de si, una pregunta pasajera quizás en los actores educativos, padres y compañeros.. Nos preguntamos cuantos no mirados ingresan a la universidad?, y los que ingresan y dejan esos bancos helados sin rostro… donde están? Se los convoca nuevamente ¿ Fueron quizás una ilusión, una anécdota de superación que quedo trabada ¨llego muy lejos , al menos ingreso¨ 

Preferimos , los opresores no saberlo. No meditarlo, no destinar un minuto de nuestras vidas al pensamiento de esos bancos vacíos , para qué? Con qué propósito? Piensa la hegemonía, hay cosas importantes de que ocuparse. Y aquí comienza la lista de cosas que la hegemonía se piensa como importantes, dejando que los no mirados vivan en esa condición y hasta la merezcan. Los¨ no miradores ¨de¨¨ no mirados¨ priorizan : boletas de luz, viajes, ropa, cuotas para pagar la tarjeta, mudanzas, hijos ( la hegemonia se reproduce en pequeños no miradores), la escuela privada de los hijos, las clases particulares de los hijos, perros ( son muy tiernos y merecen un lugar en el mundo reflexionan los ¨no miradores¨ mientras empujan en el subte al ¨negrito de mierda¨que quiere venderles alguna lapicera), carreras, títulos, celulares, programas de tv, salidas, veranos, fiestas en familia, dólar blue … pero en nada de esa lista , en ningún lugar existe espacio para los no mirados. Claro que sin los ¨no mirados¨ no existirían las condiciones materiales para que se genere ese tipo de desigualdad, el placer de algunos es la vida robada de otros.

Los no miradores se crean una fantasía, fabulan con sus vidas creyéndolas importantes y reflexionan sobre esas ¨cosas importantes¨ , cuando uno les pregunta ¨cómo estás?¨ ellos responden ¨estoy bien¨ ( pero por dentro piensan ¨estoy haciendo/siendo ¨cosas importantes¨ ).

Los no miradores reproducen una hegemonía siniestra , depravada y perversa donde dejan miles de personas del lado de la nada , de la muerte. Dignifican sus vidas con fiestas vacías para tirar pequeñas migajas al suelo, algunas de ellas destinadas a los no mirados.

Los no miradores también tiene culpa burguesa la lavan pensando que son grandes personas , arrojando esas migajas con entusiasmo y mostrándole a sus pequeños no miradores el ¨orden natural de las cosas¨ 

Los no miradores sin embargo se indignan ( y no saben cómo) , fruncen sus largas caras y tuercen sus bocas jadeando y pidiendo que se ¨haga justicia¨ , donde la justicia para ellos roza una extraña eugenesia social , aclamando y reclamando que algunos niños jueguen a cometer errores y picardías burguesas mientras otros sean sometidos a encarcelamiento y tortura ( los niños no miradores merecen una vida llena de oportunidades y negociaciones mientras que los no mirados deben ser aniquilados aún antes de poder dejar la primaria)

Nunca comprendí a los no miradores, tropiezan con los no mirados y sin embargo.. viven como si un lugar pudiera ser ocupado por varios objetos. Los no mirados no son trasparentes por eso deben hacer mucho esfuerzo los no miradores por no mirarlos y eso les molesta. Prefieren que los no mirados sean aniquilados… devorados por la oscuridad.

Un día los no mirados van a tropezarse entre ellos, ese día…. Los no miradores habrán perecido ante la más cruda justicia… y tendrán que reconocer… que cada no mirador genero miles de muertes en no mirados.



domingo, 1 de enero de 2017

Neoliberalismo y Destino

opinión. Agora...a diario 01/01/2017




Maximiliano Basilio Cladakis

   El neoliberalismo impone un destino. Su finalidad es la concentración infinita de la riqueza. Es el reinado absoluto de la forma-mercancia por sobre todas las dimensiones que constituyen la existencia humana. Un error común es concebirlo solamente como un modelo económico. El neoliberalismo es un sistema totalizador que, obviamente, abarca la esfera de lo económico, pero también lo hace con lo político, lo ético, lo cultural, incluso con lo metafísico y teológico. Se trata de un sistema que instituye al mundo como totalidad, que instaura un destino sobre la humanidad entera.

   La lógica neoliberal cercena millones de vidas y lo hace desde los más diversos planos. Desde la dimensión material, la concentración de la riqueza asesina por hambre, por desnutrición, por generar condiciones de vida invivibles, por enfermedades propias de la miseria. Pues, la miseria es la condición necesaria de la concentración de la riqueza, la miseria está en el núcleo mismo de la lógica neoliberal. Por otra parte, el neoliberalismo mata por medio de la represión hacia quienes se alcen contra su dominio. La libertad del neoliberalismo es la libertad de la mercancía y esa libertad significa un orden dictatorial que no admite  cuestionamientos. La cárcel o el plomo son el destino que impone a quienes se atrevan a desafiarlo.

   Ahora bien, hay una forma más sutil a partir de la cual dicho orden asesina. La oposición “ganadores-perdedores” es uno de los ejes a partir de los cuales el sistema intenta justificarse culturalmente. Los poseedores son tales porque supieron jugar en el libre juego del mercado (que se presenta a sí mismo como la vida misma) mientras  que los no poseedores son de dicha condición por no haber sabido jugar o por haber jugado mal ese juego. Es decir, los unos son lo que son debido a su merito, los otros por a su falta de mérito. Dicha oposición muchas veces es introyectada y el no poseedor se concibe a sí mismo como perdedor, como culpable de la condición en la que se haya, en vez de comprenderse como víctima de un destino impuesto desde fuera. La subjetividad, entonces, queda destruida. El “perdedor” se existe como perdedor, excluido de todo valor (ya que el  único valor es el de la mercancía), por lo que al identificar su subjetividad con dicha idea, muere como hombre psicológica y culturalmente.

   El hambre, la represión, la cárcel, la destrucción del sí mismo es el destino que el neoliberalismo instituye para las grandes capas de la población. Se trata de un destino perverso, genocida y deshumanizante que sólo puede quebrarse a partir de una organización colectiva fundada en lógicas humanistas que tenga por finalidad reinstituir lo humano por sobre la divinización de la mercancía.



miércoles, 28 de diciembre de 2016

jueves, 22 de diciembre de 2016

La Filosofía no rescata necios

opinión. Agora...a diario 20/12/2016


Edgardo Pablo Bergna


   Alrededor del veintidós de noviembre de 2016 el informático Esteban Burllich, ministro de educación, ante el auditorio de la 22 conferencia de la Unión Industrial Argentina expresó: “Yo no me paro acá como ministro de Educación, me paro como gerente de Recursos Humanos”

   Marcos Peña, jefe de gabinete del gobierno de Mauricio Macri, el nueve de diciembre decía: “En la Argentina se piensa que ser crítico es ser inteligente, pero nosotros creemos que ser entusiasta y optimista es ser inteligente, y que el pensamiento crítico llevado al extremo, le ha hecho mucho daño a la Argentina”

Entregar la filosofía al mercado

   
   Alejandro Rozitchner es Lic. en Filosofía contratado como asesor de Mauricio Macri desde tiempos, donde el actual presidente gobernaba la CABA. El veinte de diciembre el Lic. Rozitchner tuvo que salir al rescate de su Jefe de gabinete, “entregar” a la Filosofía y ponerla al servicio de funcionarios del PEN cuya distancia mas cercana al pensamiento es su preocupación por la maximización de ganancias que llevan de sus propios comercios, sean éstos “encargados” en kioscos, grandes supermercados, farmacias o sistemas de cobro de servicios. Transcribo lo que publicó un diario oficialista para justificar desde  “un marco teórico”  las palabras de algunos funcionarios:

           ·#El filósofo pidió un "cambio" en los valores educativos nacionales para que "los chicos sean felices, capaces y productivos"
          El filósofo Alejandro Rozitchner, uno de los intelectuales vinculados al gobierno de Cambiemos, dijo que el "pensamiento crítico" es un "valor negativo" enseñado en las escuelas nacionales.
         "Los docentes gustan decir que quieren que sus alumnos desarrollen pensamiento crítico, como si lo más importante fuera estar atentos a las trampas de la sociedad", dijo Rozitchner en una exposición grabada en video, y difundida hoy en redes sociales.
        Para el filósofo, ese enfoque es "ineficaz". "¿Cómo hacemos que la educación les sirva a los chicos? ¿Cómo hacemos para que la educación les de a los chicos algo que los haga más felices, capaces y productivos?", se preguntó Rozitchner Diario La Nación 20/12/2016
      Alejandro Rozitchner, desde hace muchos años se ocupa de temas “motivacionales”: “entusiasmo y alegría” son su especialidad; brinda cursos y conferencias en el ámbito privado “bien pagadas” además de su desempeño como asesor en “entusiasmo y alegría”, ya que según veremos, éste se opone a esas trivialidades como el pensamiento, y el criticismo, al que le da su propia interpretación tomando “crítica” en el sentido mas banal de “hablar mal de…” olvidándose del Criticismo desarrollado por el Filósofo alemán I. Kant, por ejemplo.

    Como se ve en lo expresado por uno de los intelectuales mas conspicuos del gobierno, y en nombre de la Filosofía, se piensa -en el gobierno- que el pensamiento es un valor anacrónico, un pasatiempo que se ejerce con el fin de autosatisfacerse -no es productivo-  
   El modus operandi de Alejandro Rozitchner -bastante conocido, por cierto- es criticar justamente en el sentido que él mismo le da: (hablar mal de…) a la Filosofía, al Pensamiento, a todo lo que no quepa en una planilla Excel “entretener” en onerosos cursos a una audiencia solícita y cautiva compuesta por comerciantes que gustan llamarse CEOS, empresarios o cosas semejantes. El objetivo de las conferencias, seminarios y cursos es de un valor altísimo, que se paga muy bien, y se basa en  que un “filosofo”  les explique lo importante de su misión en la sociedad -ser felices- y sobre todo les quite la molestia que puedan sentir al verse tan lejanos a lo que pudiera rozar algo así, como poner bajo el pensamiento crítico el statu quo, las cosas tal y como están.
   El falso aprendiz, del Filósofo aleman Friedrich Wilhelm Nietzsche, el Lic. Alejandro Rozitchner, basa su crítica a la crítica en dos, al menos, conceptos a los que les da una interpretación personalísima que para aceptarla habría que excluir, nada menos, a Aristóteles y al mencionado Filósofo alemán Immanuel Kant. El concepto de Felicidad de Aristóteles y el de Crítica de Kant
   Con todo, vale citar lo que plantea F Nietzche en el texto Aurora
             .#“muchos hombres no son capaces más que de una felicidad insignificante […] Ojalá que todas las personas de buena fortuna encuentren la concepción de la existencia que pueda realizar su más elevada concepción de la felicidad: incluso así su vida puede seguir siendo lamentable y poco envidiable”#.
    Kant, en tanto, en La crítica de la razón práctica dirá: “La felicidad no es una ley práctica universal”  ¿Cómo se les pediría a los docentes que anularan en sus educandos el pensamiento crítico para que sean felices?
      Aristóteles desarrolla el concepto de "felicidad" en el texto "Etica a Nicómaco" "eudemonía" se puede traducir como felicidad del griego y si bien es muy cierto que lo asocia a la inteligencia, o mejor a la sabiduría la frase: "entusiasta y optimista es ser inteligente" como dijo el ministro es un abuso que clausura para siempre la posibilidad del pensamiento, pues viene de lo mas alto de las autoridades y sobre todo legitimado con la voz oportunista y venal de alguien capaz de tergiversar el saber a cualquier precio como lo hace el intelectual vinculado al gobierno. Si se quiere entender que inteligentes son aquellos que gozan de  entusiasmo y optimismo sugiero la lectura de “Candido” del Filósofo Francois Volltaire en respuesta a la afirmación “vivimos en el mejor de los mundos” en “Teodicea” del gran filósofo alemán Gottfried Leibniz discusión de gran densidad filosófica del S XVIII a pesar de la irónica propuesta del parisino. Con todo, inteligencia no es ser felices, se llega a la felicidad sin buscarla  viviendo de acuerdo a la razón y a la búsqueda de la verdad como  plantea Aristóteles y vaya si no es necesario el pensamiento crítico para el acceso a la razón y la verdad. Y vaya si eso no es el camino hacia la felicidad. El sabio es feliz porque es sabio el, busca la sabiduría no la felicidad. No, no está primero la felicidad es falso que sea sabio ser feliz.

    Para terminar visitemos el otro concepto, que a nuestro entender, olvida el conocimiento actual sobre el tema: la Crítica. Crítica es un término que proviene del griego: Krinein que significa evaluar, juzgar, discriminar. La primera vez que se usó la palabra “Crítica” en Filosofía fue en el título del diccionario histórico y crítico de Pierre Bayle en 1697 mas adelante en el S.XVIII I.Kant hace famoso el concepto, por el título de sus tres Críticas: Critica de la razón pura, la mas importante,  somete al “tribunal de la razón a la razón misma”  y convierte al criticismo en un valioso sistema filosófico además, la crítica, es la actividad reflexiva y razonada que se ejerce sobre cualquier objeto de estudio. Con todo, hay una “teoría crítica” que hunde sus raíces en Max Horkheimer (Escuela de Francfort) se trata de “crítica social” que  es “negativa” e inspirada en principios marxistas (crítica a la economía política) Aunque valiosísimas no se las considera como sistemas filosóficos y se entiende que son reflexiones críticas  acerca de la sociedad. El militante del PRO Alejandro Rozitchner no debería anteponer su paranoia anticomunista y antimarxista al conocimiento, pues, por la función que desempeña, se acerca mucho a los antecedentes de las persecuciones mas ominosas del S.XX el Nazismo y el Macarthismo.