Ágoraa diario la arena política

realidad en blanco y negro...

Maximiliano Cladakis-Edgardo Bergna editores. Organo de opinión política de Atenea Buenos Aires. Radio Atenea y Agora Buenos Aires

Escriben: Leandro Pena Voogt-

**********************************************************************************************

miércoles, 11 de julio de 2018

El modelo no está en crisis

opinión. Agora...a diario 11/07/2018


Edgardo Bergna
Maximiliano Cladakis

Es un error pensar que el “modelo” económico implementado en la Argentina por la Alianza Cambiemos se encuentra en crisis. La crisis es lo que se encuentran atravesando miles de argentinos. La primera definición de “crisis” que da el DRAE es la siguiente: “cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o situación, o en la manera en que estos son apreciados”. El deterioro económico, educativo, sanitario y cultural de amplios sectores de la población son consecuencias del “modelo” . El “modelo” no está en crisis, son las personas concretas, de carne y hueso, las que lo están a causa del “modelo”.

Precisamente, la idea de “modelo” (no en el sentido griego de paradeigma, sino en el sentido dado por los economistas) es la de un sistema de formulaciones abstractas que deben (en el sentido de “deber moral”) ser aplicadas al mundo histórico-concreto. La economía liberal comprende la implementación del “modelo” como finalidad, no como medio. El “exito” depende, por tanto, de que el “modelo” se implemente, no de las consecuencias que este puede conllevar en el mundo de la vida. El “modelo” se transfigura en la verdad primera y en el fundamento de las distintas acciones políticas. Los números son lo que importa ya que el “modelo” se encuentra constituido por números.

La transfiguración de la economía a la idea de formulación y aplicación de modelos es un exponente claro del proceso de matematización del mundo llevado a cabo por la modernidad y exacerbado por el capitalismo neoliberal posmoderno. El mundo se disuelve en una serie de formulaciones matemáticas que sólo un grupo de expertos puede entender. Se produce una inversión de orden ontológico con respecto a la verdad del mundo. El mundo verdadero no es el mundo en el que vivimos, el mundo verdadero es el mundo de las formulaciones matemáticas. No importa que se extiendan o cercenen derechos sino que el “modelo” y sus formulaciones sean aplicadas ya que el modelo es la verdad, una verdad que, de manera casi mística, sólo conocen técnicos y especialistas.

La idea contrapuesta a la de “modelo” es la de “proyecto”. El proyecto se va haciendo, no es un sistema cerrado pensado en laboratorios y usinas ideológicas. Durante doce años, existió en la Argentina un proyecto comunitario que se fue realizando a sí mismo a partir de decisiones que se desplegaron entre medio de las contingencias de la coyuntura nacional e internacional. Sin lugar a dudas, también existieron formulaciones económico-matemáticas pero estas tuvieron un sentido instrumental, fueron medios para un fin y no un fin en sí mismo. El reconocimiento de derechos realizado desde el 2003 hasta el 2015 no fue magia, sino que fue trabajo comunitario y toma de decisiones, hubo que emplear ciertos instrumentos para enfrentar ciertas situaciones y otros instrumentos para enfrentar otras situaciones.

Para salir de la crisis en la que, durante los últimos tiempos, han caído amplios sectores de nuestra población es necesaria, por tanto, la institución de un proyecto político que se oponga al actual modelo. No se trata, pues, de enfrentar un modelo a otro, sino de contraponer un proyecto que tenga por finalidad la extensión de derechos para toda la población a un modelo que, lejos de estar en crisis, se impone por sobre los seres humanos concretos cercenando derechos individuales y sociales con tal de ser aplicado.